Los esfuerzos aunados del Centro de Recursos y Asesoría y el equipo directivo y colaborador de la Asociación Teológica de América Latina – ATAL ven con satisfacción en estos días un gran despertar de los docentes de los Institutos y Seminarios Bíblicos. Propiciar la autogestión por el mejoramiento ministerial de los involucrados en la formación ministerial ha rendido abundantes frutos. Decenas de profesores y líderes educativos siguen los lineamientos y llenan los requisitos en una nueva actitud proactiva para obtener la certificación en sus diferentes niveles.

La consigna bíblica, el consejo apostólico de Pablo a Timoteo, cabe bien aquí, para reunir en un lema los objetivos del vínculo ATAL – PROCEPA: “a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra.” (2Ti 3:17). Es una invitación a escalar por la senda de la formación continua, el perfeccionamiento, la destreza en el conocimiento de la Palabra con los recursos bíblicos, teológicos y ministeriales que tenemos a mano, y continuando con este consejo, que nos invita a “procurar con diligencia” presentarnos a Dios aprobados, “como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad.” (2Ti 2:15).

EL BENEFICIO DE LA CERTIFICACIÓN DE ATAL

La certificación de ATAL se convierte así, en el premio de los esfuerzos individuales de ese ministro dedicado a la formación de obreros, traducido en:

  • Reconocimiento internacional, después de cubrir los talleres de PROCEPA en los niveles Básico y de Actualización y al solicitar y obtener su carnet de miembro de ATAL.
  • Reconocimiento de categorías de miembros de acuerdo a los esfuerzos formativos individuales y su fidelidad en ejercer el ministerio en forma activa.
  • Integración a la familia educativa activándose en las convocaciones nacionales e internacionales que fortalecen ese sentido de pertenencia a una fraternidad de sólidas bases doctrinales y fuertes vínculos ministeriales.
  • Actualización constante, recibiendo formación en temas reconocidos ampliamente como de gran necesidad para favorecer el ministerio educativo.

EL INCENTIVO DE LA CERTIFICACIÓN

Obtener la certificación de ATAL es el mayor incentivo que ofrece este vínculo. El progreso en el ministerio es normalmente reconocido con credenciales ministeriales que se otorgan en base a años de experiencia, buen testimonio en general, fidelidad, participación en los desafíos nacionales, etc. De allí que en algunos países se ofrecen hasta cuatro o más credenciales ministeriales que culminan con la Ordenación al Pleno Ministerio.

Igualmente, experiencia, actualización constante, fidelidad y desarrollo académico – ministerial son reconocidos a los interesados en obtener su certificación. Será razonable sugerir que cada nivel de formación ministerial deba ser atendido por profesores al menos de un nivel superior. De esta manera la acreditación de la institución daría por sentado que su personal está escalando las categorías correspondientes.

ATAL está promoviendo membresía en ATAL este año en las Cumbres Educativas. De los 480 hermanos que asistieron a la Cumbre en El Salvador en marzo, 164 se inscribieron en ATAL. De ese grupo, 71 son acreditados como Profesor Certificado o Profesor Catedrático, los dos niveles superiores al del instituto bíblico. La mayoría, 86 maestros en la categoría Instructor, no llega al nivel superior del instituto bíblico, el nivel mínimo que ATAL requiere para acreditar a la institución. De los 86 en la categoría Instructor, 30 no han cumplido con la certificación del Nivel Básico de PROCEPA. Significa que son Instructores provisionales.

Se resalta la necesidad de que la mayoría de nuestros docentes tiene que seguir escalando los niveles académicos. Los Instructores tienen que terminar su certificación de PROCEPA y completar sus estudios en el ISUM para poder llegar al nivel del Profesor Certificado.

PROCEPA: EL PUENTE A LA CERTIFICACIÓN

La afluencia de educadores y líderes participantes del programa PROCEPA ha sido continua. Los últimos registros indican que 3,672 hermanos han tomado al menos un taller desde sus comienzos en 2008. Con la integración más amplia de talleres dentro de los programas de las dos últimas Cumbres Educativas, dando más oportunidad de cubrir mayor número de talleres, el incremento de inscritos fue notorio.

La oferta de una amplia gama de temas de edificación para los Talleres de PROCEPA Nivel Básico y de Actualización ha estado, ya por años, inyectando nueva vida a este casi olvidado ministerio de los maestros del nivel ministerial. La formación continua por medio de los Seminarios Nacionales y las Cumbres Educativas auspiciadas por el CRA y las Direcciones Educativas Nacionales han añadido vitalidad a la obra educativa tanto a los administrativos como docentes de nuestros Institutos Bíblicos.

La “Certificación Básica”, documento que se entrega a los que han cubierto los primeros diez talleres del Nivel Básico ha alcanzado la cifra de 459 educadores. El Nivel de Actualización, que es la oferta de “formación continua y actualización”, con un contenido temático en constante aumento, ha traído una interesante diversidad de temas que colocan al participante frente a información y enfoques ministeriales que lo preparan para los desafíos y demandas actuales. Por ser de más reciente implementación, 58 docentes, habiendo recibido el Nivel Básico como requisito, hoy ostentan el Certificado de Actualización. En la actualidad 401 profesores están inscritos en la base de datos, próximos a obtener este Certificado.

En palabras del Presidente de ATAL, John Dahlager, el vínculo ATAL - PROCEPA –ha estado ofertando sus beneficios desde hace años:

“Desde el año 2008 las Cumbres Educativas y el programa PROCEPA han ofrecido un ambiente para que los profesores de Instituto Bíblico reciban una orientación básica a la labor de la educación cristiana, se integren a la red internacional del SEC, y se preparen para membresía formal en ATAL.” (http://www.elasesor.org/201402ATAL.aspx)

La Cumbre Educativa Montevideo, Uruguay del 8 al 11 de septiembre 2014 es la nueva invitación del Centro de Recursos y Asesoría a una atmósfera adecuada para todo educador incentivado al auto-mejoramiento por medio de los Talleres PROCEPA, los cuales se estarán brindando en una amplia diversidad en ambos niveles, Básico y Actualización.

También es el lugar propicio para gestionar la acreditación de ATAL, la cual anunció meses atrás que se han abierto las inscripciones a la membresía formal de profesores e instituciones en las Cumbres Educativas 2014 en El Salvador y Uruguay. Todos los aspirantes a la membresía ATAL deberán presentar la solicitud completa, incluyendo la firma del director de su institución teológica y del director de educación cristiana de su país si es posible, copias de sus diplomas, y $20 para cubrir la membresía de 2 años, con vigencia hasta 2016. Se tomará una foto digital de cada solicitante para el carné de membresía. Si usted desea comprobar su participación en los talleres de PROCEPA puede llevar su certificado con las etiquetas doradas.

Para renovar la membresía después de 2 años se solicitará evidencia de estudios continuos (como PROCEPA o talleres nacionales, IB, ISUM, o Facultad) o producción académica (artículos o libros publicados, seminarios o cursos desarrollados, etc.).

Puede obtener un ejemplar del Formulario de Inscripción de Profesor (haciendo clic en este vínculo).

Animamos a cada ministro dedicado a la enseñanza, a asumir esa actitud proactiva de involucrarse en los procesos de Acreditación Institucional y de Certificación, propiciados por ATAL - PROCEPA, unos abonando a otros, en una movilización internacional por el perfeccionamiento del ministerio educativo.

La clase de oportunidades que el Señor nos da para escalar, progresar, estar al día en el ministerio no deben ser desaprovechadas. Debemos hacer propia la motivación del Apóstol: “sino que prosigo… prosigo a la meta… (Filip. 3). El desafío de las categorías educativas está a la puerta, no como una opción, sino como el siguiente y necesario paso para responder a la demanda de un ministerio trascendente que contribuye edificar una iglesia relevante, para la gloria del Señor.